Las trufas nacen en Francia a finales del siglo XIX, cuando un chocolatero mezcló crema caliente con chocolate y obtuvo una pasta suave conocida como ganache. Su nombre se debe al parecido con las trufas negras, un hongo muy apreciado en la gastronomía europea.
Con el tiempo, la receta se popularizó en todo el mundo y surgieron variaciones con licores, frutas, especias y, por supuesto, frutos secos, que agregan textura y aromas deliciosos.
💡 Tips para unas trufas de chocolate perfectas
- Chocolate de buena calidad: entre mejor el cacao, más elegante el sabor.
- No remuevas demasiado al inicio: deja reposar el chocolate con la crema para que se funda.
- Usa guantes fríos o manos frías: evita que se derritan mientras las moldeas.
- Si la mezcla está muy blanda: refrigera 20 minutos más.
- Si está muy dura: déjala a temperatura ambiente unos minutos.
Ideas para acompañar las trufas
- Café fuerte o espresso
- Vino tinto suave o vino dulce
- Té negro o chai
- Helado de vainilla
- Una tabla de frutos secos y frutas frescas















Deja una respuesta